
El diálogo entre fe cristiana y economía no es nuevo, pero Gary North lo llevó a un nivel profundo: mostró que las leyes morales de Dios no solo guían la vida espiritual, sino también la forma en que trabajamos, intercambiamos y construimos sociedades prósperas. Los principios de la Escuela Austríaca de Economía —libertad, propiedad privada, precios libres y responsabilidad individual— encuentran en la Biblia un respaldo sorprendente. Esta convergencia revela que el orden económico diseñado por Dios promueve justicia y florecimiento humano.
Gary North: Economía como Teología en Acción
Gary North, teólogo y economista reformado, desarrolló la idea de que toda economía es teología aplicada: nuestras decisiones financieras reflejan nuestra visión de Dios. En su obra Honest Money, afirma que la inflación y el monopolio estatal del dinero violan el mandamiento de balanzas justas (Deut. 25:15). Para él, el mercado libre no es solo eficiente, sino obediente al orden moral divino.
“Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla” (Génesis 1:28)
Este mandato cultural es la raíz de la productividad y de la vocación de transformar el mundo bajo los principios del Reino.
Propiedad Privada: Fundamento Bíblico y Austriaco
La Escuela Austríaca (Mises, Rothbard) enseña que la propiedad privada es indispensable para la cooperación social y la libertad. Este principio coincide con los mandamientos bíblicos: “No hurtarás” (Éxodo 20:15) y “No codiciarás” (Éxodo 20:17). Sin propiedad privada, no hay mayordomía; sin mayordomía, no hay rendición de cuentas ante Dios.
Mises lo resume: “Toda civilización descansa en el reconocimiento de la propiedad privada de los medios de producción.” (La Acción Humana, 1949).
Precios Libres y Justicia en el Mercado
Los precios en el libre mercado transmiten información sobre la escasez y las preferencias humanas, algo que Hayek consideraba un “orden espontáneo” (Camino de Servidumbre). La Biblia respalda la justicia en las transacciones:
“El peso falso es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada.” (Proverbios 11:1)
Cuando los precios son manipulados por el Estado, se comete injusticia; cuando son libres, reflejan la realidad creada por Dios.
Crítica al Socialismo y al Estatismo
Tanto North como los austríacos coinciden en que el socialismo destruye el cálculo económico y conduce al caos moral. Rothbard lo llama “un sistema de expolio institucionalizado”. La Biblia limita el papel del gobierno a castigar el mal y proteger al inocente (Romanos 13:3-4), no a redistribuir riqueza o planificar la economía.
Dinero Honesto y Condena de la Inflación
Gary North defendía el uso de metales preciosos como estándar monetario, siguiendo el principio bíblico de “peso justo” (Levítico 19:36). Rothbard y Mises también denunciaron la inflación como un impuesto oculto que roba a los pobres.
“Tendréis balanzas justas, pesas justas y medidas justas…” (Levítico 19:36)
La inflación no es solo un error técnico, es inmoral: distorsiona contratos y destruye la confianza social.
Trabajo y Vocación: Servicio al Señor
Para la Biblia, el trabajo es servicio a Dios, no mera supervivencia:
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor” (Colosenses 3:23).
Los austríacos, al exaltar el valor del emprendimiento y la innovación individual, coinciden en que la creatividad y el esfuerzo personal son el motor del progreso. North veía en esto una expresión del mandato cultural: cada vocación es una oportunidad de extender el Reino.
Esperanza y Reconstrucción Cultural
North era postmilenial: creía que el evangelio transformaría las naciones, también en lo económico. Esta visión motiva a los cristianos a no replegarse, sino a construir familias, negocios e instituciones que reflejen la justicia de Dios. En esto, la Escuela Austríaca provee las herramientas para comprender cómo funciona la economía libre, y la Biblia provee el propósito: glorificar a Cristo en todo.
La convergencia entre la Biblia y la Escuela Austríaca no es accidental: ambos reconocen la importancia de la libertad, la propiedad y la responsabilidad personal. Gary North demostró que el mercado libre no solo es eficiente, sino moral y bíblico. En un tiempo dominado por el estatismo y el globalismo, los cristianos están llamados a redescubrir estos principios y aplicarlos para reconstruir la cultura bajo el señorío de Cristo.
Referencias
Hayek, Friedrich A. Camino de Servidumbre. Alianza Editorial, 1944, p. 92.
Mises, Ludwig von. La Acción Humana. Unión Editorial, 1949, p. 712.
North, Gary. Honest Money: Biblical Principles of Money and Banking. Institute for Christian Economics, 1986, p. 33.
Rothbard, Murray. What Has Government Done to Our Money? Ludwig von Mises Institute, 1963, p. 45.
Eleazar Betancourt | Abogado, Politólogo y Teólogo.
